Visitas Erasmus en Madrid
Hola gente, la vida Erasmus continua. Inesita en un buen gesto ha acogido en su casa a Maria (nuestra pequeña griega mas conocida por todos com Malaka) y a Martin (Alemán de pura cepa que nos acogió amablemente en Berlín y que ahora le devolvemos la ruta turística). Hemos hecho muchas cosas y le hemos mostrado casi todo Madrid, pero lo que más les gusta es lo de sentarse en una terraza y comer o cenar de raciones y es que son extranjeros pero tontos no ;).
El día especial fue la escapada a El Escorial y El Valle de los Caídos con una culminación en la piscina de Alicia. Por la mañana cogimos el cochecito de Alicia, un buen Ford Fiesta con muchos añitos y achaques como mi abuela, pero que se porto como un campeón. No tiene radio así que Martin dejó caer su cabeza y se quedo sopa nada más subirse al coche, Inés y la Malaka marujeaban un poco y yo criticaba la forma de conducir de Alicia (ya sabéis que a mi con tal de meterme con a gente… porque la niña no es que sea Carlos Sainz
pero tampoco conduce mal pero se pica con mucha facilidad); pues eso, que sin darnos cuenta estábamos en El Escorial, un poco coñazo al principio y muertos de hambre, pero luego fue cogiendo color y la última parte está bastante chula y la biblioteca está realmente interesante con libros viejísimos y muy chulos para pararte y ver sus hojas y grabados como por ejemplo escritos de Santa Teresa.
Decidimos después comer de bocadillos porque salía mucho más barato pero el café es sagrado y nos sentamos en una terracita llena de guiris para que estos se sintieran como en casa. Una vueltecita por el pueblecito y nos fuimos a La Cruz.

El valle es espectacular, las vistas son realmente bonitas y aunque su significado y quien esta allí no son de mi agrado (no daré más explicaciones ni me meteré en temas políticos ya que en este blog está prohibido y os agradecería que no hicierais mención nadie en los comentarios) reconozco que la Cruz impresiona y que la nave central es “rara” pero igualmente espectacular. Lo hemos visto en verano, pero supongo que en invierno todo nevado tiene que ser bastante bonito.

La tarde termino en Chez Alicia, con sus hermanos, padres, tíos… pero debíamos oler mal porque cuando llegamos desaparecieron todos para dejarnos la piscina para nosotros. Nos echamos un ping-pong y nos fuimos a dejar a Martin en Boadilla para ver un conciertillo y nosotros nos fuimos como niños buenos a cenar.

Pero la cosa no ha quedado aquí. Ayer quedamos con Marta y dos amigas de “l’ecole”, otra vez Inés, Alicia, Maria, Martin y yo y estuvimos tirados en el retiro toda la tarde hablando, comiendo porquerías y escuchando a un montón de personas tocar el gembe. Me encanta poder volver a quedar con vosotros.

En próximos capítulos: “los talleres y todo el dinero que te sacan” y “el retorno: un viaje de vuelta a Francia” ya os iré informando



2 comentarios:
Bueno estuve apunto de subir pero me contuve guardando fuerzas y dinero para este viaje que promete! Un besazo y hasta mañana
Joder Nacho!!! Ya te vale, pones fotos de todo el mundo menos de mí. Qué pasa es que soy el patito feo del grupo?? ;P
(lo sé, qué mala leche tengo).
Un día que disfuté mucho, sobre todo en el Valle de los Caídos. Aunque sea apología del fascismo, me perdonaréis pero es sitio es muy bonito.
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